micra y gloria

Hará cosa de una década, Cristina, vecina de nuestro rellano, una mujer que rondaba los 70 años nos comentó, no recuerdo a cuento de qué: “vosotras debéis ser ecologistas, porque siempre vestís de verde…”. Tras despedirnos de ella, y sonriendo por tan curiosa observación nos dirigimos al vestidor, abrimos las puertas del armario y observamos estupefactas la gama cromática de nuestras vestimentas: verdes, marrones, ocres y algún pequeño tinte de azul representado por los tejanos. Desde entonces damos por bueno que somos “ecologistas”.

Y ahora tras finalizar nuestro voluntariado en una granja de huerta ecológica en el Valle de Tobalina, vamos camino a nuestro siguiente destino en la Garrotxa, a un lugar “a cinco horas andando de Francia” tal como lo describe Frank, nuestro próximo hospedero.

Atravesamos Castilla y León, Euskadi, Navarra, Aragón; andamos el otoño y sus colores –¡como si nos hubiésemos transportado al interior de nuestro armario!- acompañadas por Micra y Gloria.

Micra es nuestro coche y es -¿cómo no?- ¡verde!

Disfruta recorriendo carreteras secundarias y atravesando pueblitos con uno o ningún semáforo, se reta yendo por senderos de montaña y le encanta llevar los guardabarros manchados señal de haber chapoteado en los charcos. Intuimos que fue construido antes de que implantaran la obsolescencia programada, ya que tiene 14 años y de momento tan sólo ha perdido algo de vista, o quizás tenga vista cansada, motivo por el cual no le gusta viajar cuando el sol ya se ha puesto. Su micro-maletero es capaz de engullir uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis y hasta siete maletas/bultos, como si fuera la chistera de un mago; eso sí, con la sabiduría de un anciano que paciente nos da tiempo a que aprendamos a transitar por la vida sin peso a nuestras espaldas.

Es también víctima de mis contradicciones; en su interior asoman algunas miguillas sospechosas de pertenecer a un “snack-artificial-demultinacional-comprado-enunaestación-deservicio”. ¡Con lo bien que me sientan unas zanahorias, o avellanas, o manzanas km 0!

Micra sufrió “time ago” vandalismo callejero, motivo por el cual lo desproveemos de su antena de radio cuando lo aparcamos en una gran ciudad. Y es entonces cuando empieza el juego; ella, la antena, se esconde, y luego ya no hay quien la encuentre. ¿Estará escondida en la chistera? En su ausencia y hasta que la reencontremos, disfrutamos de largos y deliciosos trayectos en silencio, sin interferencias de “lo que dicen que pasa”.

Bueno, no es bien bien así. Interferencias, de tener, tenemos; las de Gloria, que siempre en el momento oportuno nos indica “a 200 metros gire a la derecha”.

Es un ser curioso; nació con el nombre de GPS pero dadas las largas horas que compartimos con ella y por el hecho de que se dirigía a nosotras para orientarnos en nuestro caminar decidimos rebautizarla con el nombre de Gloria. La encontramos en unos grandes almacenes, expuesta en una vitrina antirrobo, con una etiqueta que la identificaba como “oferta” porque estaba siendo descatalogada y se la consideraba “démodée”, desbancada por modelos más precisos, eficaces, eficientes, con acelerómetro de útima generación y bla, bla, bla…

No nos ha resultado fácil llegar a entenderla, aunque ahora tras algunos miles de quilómetros juntas sabemos de qué pie cojea: es terca, ya que cuando se le mete en la cabeza un trayecto es difícil hacer que se desvíe; desconoce algunas rotondas, ejes transversales y túneles, y ello hace que de pronto nos ahorremos 20 km de vida; ve radares donde no los hay, como el niño del Sexto Sentido; nos habla en catalán a lo María Teresa Campos’ style cuando nos descubrió la nueva variedad de uva Xarel nº 10; y nos lleva por caminos sin asfaltar de una belleza tan despatarrante que ella misma se queda traspuesta y ha de volver a calcular la ruta.

Ahora pienso que me encantaría que Gloria me tutease, cosa que todavía no he conseguido. Y pienso que…¿qué diablos me pasa? que estoy intimando con Micra y Gloria, dos máquinas “sin alma”. Y pienso que…¿a qué carreteras internas me han conducido estos dos, Micra y Gloria, en este post?; no lo sé, pero lo he pasado bien.

micra en la garrotxa

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s